Los estudios del cuidado se centran en el análisis y valoración de las actividades del cuidado como tarea central de las personas, con especial atención en el cuidado de niños, ancianos, personas con discapacidades, pero destacando que todos/as precisamos de cuidados y damos cuidados a lo largo de nuestras vidas.
Estos estudios abordan temas relacionados con la infancia, la organización familiar, la atención de personas mayores y con necesidades particulares de salud, la desigualdad de género, la relación del trabajo con las actividades vitales y sociales del cuidado, la relación del estado y de las políticas públicas con estas problemáticas, entre otros.
Los estudios del cuidado también buscan recuperar las diferentes formas de asumir el cuidado a lo largo de la historia y de las diferentes culturas, destacando que cada pueblo y cada cultura, pero también cada barrio y cada familia, entienden y organizan valoran de diversas maneras lo que actualmente denominamos como ‘cuidar’, por lo que su conocimiento refiere a un campo muy amplio y diverso de formas de sentir, hacer y pensar la vida.
Por una parte, creemos que los estudios del cuidado pueden servir a valorar y comprender mejor las necesidades, deseos y prácticas en torno a lo que las investigaciones llaman ‘cuidados’, y que esto puede ser útil para dar apoyo y mejores a sus posibilidades de realización.
Por otro, vemos en algunas investigaciones sobre cuidados el riesgo de proceder en forma eurocéntrica y normativista, imponiendo a través de leyes de cuidados, sistemas de cuidados e instituciones de cuidados formas de vivir y pensar que son contrarias a los valores, creencias y voluntades de muchas personas. Por esto, definir mejor dónde empieza y termina el campo de ‘los cuidados’, y qué esperan las personas del Estado y de otras instituciones, es parte de nuestros objetivos de investigación.
Finalmente, creemos que ‘los cuidados’ pueden referir -aunque no siempre lo hagan- a áreas de la vida que se sitúan fuera de la atención más frecuente de la investigación social: en lo doméstico, en los intereses de los niños, en las preocupaciones de las mujeres. Por eso creemos también que los estudios del cuidado pueden ser un aporte para la valorización de esos espacios y de las personas que en ellos transitan, haciendo más visibles y claras sus prioridades, necesidades y visiones de la vida y del porvenir.
“Pensar en voz alta”- UNSAM PODCAST cap. Madre no hay una sola.